Las heridas que no se ven.
Hay heridas que dejan cicatrices en la piel.Otras, en cambio, permanecen ocultas durante años.No sangran.
No aparecen en una radiografía.
No llaman la atención de quienes nos rodean.Pero existen.
Vivimos en una sociedad donde muchas personas aprenden a esconder lo que sienten.
A veces por miedo, otras por vergüenza y, en demasiadas ocasiones, porque creen que nadie las comprenderá.
Con el tiempo descubrí que el silencio puede convertirse en una prisión.
Precisamente por eso nació El Hombre y su Sombra.
No para ofrecer respuestas absolutas, sino para plantear preguntas que muchas veces evitamos hacernos.
¿Qué ocurre cuando una persona deja de expresar lo que siente?
¿Qué precio tiene callar durante demasiado tiempo?
¿Hasta qué punto somos capaces de reconocer el dolor de quienes tenemos al lado?
Esta novela habla de relaciones, de decisiones y de las consecuencias que pueden tener nuestras acciones.
Pero, sobre todo, habla de la importancia de escuchar antes de juzgar.Porque todos llevamos una historia que los demás desconocen.
Y, en ocasiones, un gesto, una conversación o simplemente sentirse escuchado puede cambiar el rumbo de una vida.Si esta novela consigue que, al terminar la última página, alguien mire a otra persona con un poco más de empatía, sentiré que ha cumplido parte de su propósito.
Gracias por acompañarme en este viaje.
Nos vemos en el próximo artículo.
Iván Pérez Izquierdo